El alojamiento es maravilloso. La habitación tenía un pequeño patio privado con mesita y balancín. La cama y almohadas muy cómodas. El baño muy amplio. Las zonas comunes muy cómodas y agradables, con vistas al mar. Estupendo desayunar en la terraza-porche con brisita y buenas vistas. Mick, súper atento, nos ayudó mucho con algunas incidencias con nuestro transfer al aeropuerto y nos ofreció recomendaciones varias. El desayuno consta de cereales, tostadas, mermeladas, fruta y yogures y algún bollito casero con el que te pueda sorprender Mick :)