Una experiencia horrible a todos los niveles. La habitación, literalmente tocábamos el techo, lo mismo en la ducha, la cual, aparte de oler todo el baño a cloaca, estaba "el plato de ducha" y paredes llenos de moho.
La recepcionista que nos acompañó a la habitación viendo que no entrábamos, no nos cambiaron a otra habiendo libres.
Se percibía mal ambiente en el personal, desmotivados y cansados de trabajar.
Para colmo, el baño de la piscina estaba en pésimas condiciones, parecía una barraca olvidada.
Lo peor de todo es que lo que iba a ser una experiencia romántica en un castillo del buen amor, se convirtió en una mazmorra del mal amor😞
Gracias a Trip por todo el soporte con nuestro caso.